Fase febril: los pacientes generalmente desarrollan fiebre usualmente alta y
repentina, por lo general dura de dos a siete días y suele acompañarse de
enrojecimiento facial, eritema, dolor generalizado del cuerpo, mialgia,
artralgia, cefalea y dolor retro ocular. La anorexia, náuseas y vómitos son
comunes, puede ser difícil distinguir clínicamente de otras enfermedades
febriles agudas.
En esta fase
pueden presentarse manifestaciones hemorrágicas menores como petequias y
equimosis; el hígado puede estar aumentado de tamaño y ser doloroso a la
palpación. La primera alteración en el hemograma es una disminución progresiva
en el recuento total de leucocitos.
- Fase crítica:
ocasionalmente sucede en torno a la desaparición de
la fiebre, entre los tres o siete días de la enfermedad, cuando la temperatura
desciende a 38 o 37.5° centígrados o menos y se mantiene por debajo de este
valor; puede ocurrir un aumento de la permeabilidad capilar, manifestado por un
aumento de los niveles de hematocrito, lo que indica el comienzo de la fase
crítica.
La leucopenia con neutropenia y linfocitosis, es seguida de una rápida disminución del recuento de plaquetas, acontecimientos que suelen preceder la extravasación de plasma, la cual es variable. El derrame pleural y la ascitis pueden ser clínicamente detectables en función del grado de pérdida de plasma y el volumen de líquidos administrados.
El choque ocurre cuando se pierde un volumen crítico de plasma por extravasación. Casi siempre es precedido por uno o más de los signos de alarma. Cuando se produce el choque, la temperatura corporal puede estar por debajo de lo normal.
Los pacientes que mejoran después de la defervescencia se clasifican como casos de dengue sin signos de alarma (DSSA). Algunos pacientes al final de la fase febril pueden progresar a la fase crítica de fuga de plasma sin desaparición de la fiebre. Los pacientes que empeoran en el momento de la caída de la fiebre y presentan signos de alarma son clasificados como dengue con signos de alarma (DCSA). Estos pacientes casi siempre se recuperarán con la hidratación intravenosa temprana. No obstante, algunos pacientes pueden deteriorarse progresivamente y se considerarán como casos de dengue grave.
- Fase de recuperación: Cuando el paciente sobrevive a la fase crítica, la cual no excede de cuarenta y ocho a setenta y dos horas. Hay mejoría del estado general, de los síntomas gastrointestinales, del apetito, estabilización del estado hemodinámico y se incrementa la diuresis.
MINISTERIO DE SALUD DE EL SALVADOR. (agosto de 2012). Recuperado el 30 de Octubre de 2023, de https://www.transparencia.gob.sv/institutions/minsal/documents/13726/download

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